Motivar sin meterse en la vida de los empleados.
Las empresas tratan de tener contentos a sus empleados, motivándoles con paquetes cada vez más exóticos y desestructurados. Coches, viajes, cursos o entradas para espectáculos son algunos de los incentivos que la empresa ofrece a sus empleados. No digo yo que no esté mal, que es un loable esfuerzo por parte de las empresas el preocuparse por sus empleados, sin embargo creo que todos estos “paquetes” adolecen de un tremendo problema, permiten conocer aspectos de la vida personal de los empleados, y no sólo eso, sino que permiten influir en los gustos y actividades de la gente, creando un “empleado prototípico”, es decir, en definitiva, invaden nuestra intimidad.
¿No sería mucho más fácil darle un talón y tiempo para que el empleado se haga el curso que quiera, se vaya de viaje donde considere o simplemente guarde el dinero enel banco?, o ¿considera la empresa que los trabajadores no tienen iniciativa, inquietudes o preferencias, más allá de las paredes de la oficina?